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Extractos


Extractos


Las plantas medicinales son una fuente de moléculas con efectos farmacológicos precisos, como una alternativa a los medicamentos con grandes efectos secundarios, y para satisfacer las crecientes necesidades de uso de productos naturales. Entre los aspectos más importantes en la producción de extractos, hay sin duda la elección adecuada del material vegetal, la disponibilidad de la materia prima, la viabilidad de los cultivos y la identificación botánica precisa de la planta, además de la perfecta conservación y almacenamiento. Las condiciones de recolección y transformación de la materia prima influyen en la calidad del extracto final. Es necesario conocer la parte de la planta en la cosecha, el momento y la forma del corte. El material fresco debe tratarse de inmediato para evitar el deterioro, desechando las partes dañadas o dañadas de la planta y lavando con agua, si es necesario.
Después de evaluar cuidadosamente la calidad de la planta y recolectarla siguiendo indicaciones precisas, la materia prima se tritura durante mucho tiempo, se mantiene en contacto con un disolvente alcohólico o no alcohólico, para comenzar el proceso de maceración, que puede durar hasta quince días. Después de este tiempo, la mezcla se filtra, el material insoluble se lava con el mismo disolvente y los filtrados se mezclan para concentrar el extracto. Otro proceso utilizado para la producción de extractos es la percolación, que difiere de la maceración debido al tipo de soporte utilizado. Si en la maceración las hierbas se venden en un recipiente cerrado para permanecer en contacto con el solvente, en la filtración, el recipiente es diferente y permite el goteo. En este caso, el disolvente se renueva continuamente, manteniendo un gradiente de concentración constante mientras se presionan las hierbas.
Dependiendo del grado de concentración de extracción, los extractos se pueden clasificar en:
Extractos líquidos
Extractos semilíquidos
Extractos secos

Parámetros de extracción



Es importante establecer los parámetros de extracción para obtener la estandarización del proceso que garantice la calidad, el rendimiento, la seguridad y la eficacia del medicamento. Entre estos parámetros vemos el cuidadoso análisis de la naturaleza química del material vegetal: conocer las características del metabolito o el compuesto a extraer. Selección de solvente: defina la selectividad del solvente utilizado, evalúe la relación sólido-líquido. Analice la forma y el tamaño de los sólidos porque la mejor filtración se obtiene con una mayor superficie de contacto entre el medicamento y el solvente, por lo tanto, el solvente líquido debe poder penetrar bien en las fibras para optimizar la extracción. Además, la temperatura es importante, ya que puede aumentar la filtración de materiales de desecho. El tiempo de extracción y la agitación del extractor determinan los valores óptimos para un mayor rendimiento del producto. Con un mayor tiempo de extracción, el solvente tendrá una mayor probabilidad de extraer material concentrado de la planta. Una vez que se completa el proceso de extracción, el producto vegetal obtenido debe caracterizarse en términos de: sustancias activas, densidad, solventes residuales, sólidos totales, pH, control microbiológico y volumen total. La separación sólido-líquido se realiza para eliminar los residuos del fármaco después de la extracción. Hoy en día, casi todos los procesos tecnológicos en el sector químico y farmacéutico incluyen la separación sólido-líquido en la lista de procesos fundamentales para la industria en el sector. La elección de un separador útil para este propósito es una tarea mucho más compleja que la selección del equipo utilizado en el proceso de extracción.
Cada vez que se completa la fase de extracción y separación, se elimina parte del disolvente de extracción para aumentar el contenido de sólidos en el extracto. Este proceso se realiza a presión reducida al disminuir la temperatura de calentamiento requerida para la salida de solvente; El evaporador rotatorio es una buena alternativa para trabajar en el laboratorio y se usa ampliamente mientras que sistemas similares se usan a escala industrial.
También se pueden usar otros métodos, como la precipitación del ingrediente activo combinado con fases de filtración, extracción líquido-líquido y otros.
Para preservar los componentes naturales de los extractos de plantas, se utilizan métodos de secado para su preparación en forma de polvo (extracto seco). En estos procesos es muy importante evaluar las siguientes variables: concentración de sólidos, temperatura de secado, humedad, presión, velocidad de flujo y velocidad de trabajo, y el uso de aditivos inertes como adyuvantes para mejorar el rendimiento del secado.

DIY extractos secos


Pero, ¿cómo puede resistir la tentación de experimentar con el procedimiento de extracción en el hogar?
Lo que parece muy complicado a nivel industrial, como maquinaria costosa y compleja, puede reproducirse, en pequeños, en la propia casa, utilizando objetos comunes.
Aquí hay una pequeña receta para un extracto casero:
Agregue un litro de alcohol a las hierbas perfectamente limpias y finamente picadas, en un frasco de vidrio o en una botella. El alcohol se puede reemplazar con vodka o ginebra. El alcohol es un excelente solvente casero porque permite una extracción más simple y protege contra posibles ataques de hongos. El recipiente debe permanecer en reposo durante al menos cuatro semanas. Después de este tiempo, el extracto está listo para filtrarse y almacenarse en botellas o recipientes de vidrio oscuro.
Obviamente, cuanto mejor sea la calidad de las hierbas utilizadas, mejor será la calidad del extracto final. Usar hierbas de su propio jardín o cosechado de cultivos orgánicos es sin duda una opción recomendada. Durante el proceso de extracción, también se extraen los residuos de pesticidas y fungicidas que se dispersan junto con el solvente y se combinan con el extracto final, en altas concentraciones; Por esta razón, debemos tener en cuenta qué hierbas usar, para evitar que un remedio casero de la antigua tradición se convierta en un concentrado de sustancias nocivas. Otra consideración a tomar, en el caso del extracto casero, es la dosis a tomar. Dado que la concentración de extractos caseros no es tan precisa como la producida en el laboratorio, siempre es bueno subestimar la ingesta y seguir la información a base de hierbas disponible en cualquier medicamento a base de hierbas.