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Tés purificadores


Tés purificadores


Las toxinas no son más que desechos acumulados por el cuerpo cuando la piel, los riñones y los pulmones no pueden excretar. Se cree que las toxinas son responsables del envejecimiento prematuro y están asociadas con numerosas enfermedades, como presión arterial alta, obesidad, diabetes, celulitis y más. Las causas que inducen un aumento en la producción de toxinas se pueden dividir en causas exógenas (externas al organismo) y causas endógenas (internas al organismo). Entre los primeros recordamos algunos agentes físicos como la radiación ultravioleta, numerosos agentes químicos (herbicidas, drogas) y agentes infecciosos (virus y bacterias). Entre estos últimos se encuentra la aceleración exagerada del metabolismo celular que ocurre después del esfuerzo físico y numerosas enfermedades (diabetes, obesidad, etc.).
Los antioxidantes intervienen para defender un sistema "ponderado", que por definición son agentes capaces de neutralizar la acción potencialmente dañina de las toxinas. Algunos antioxidantes son producidos por el cuerpo, otros piensan que la naturaleza los proporciona y deben introducirse desde el exterior a través de una dieta adecuada que utilice el mejor consumo de frutas, verduras, pescado y carnes blancas. Cuando todo esto no es suficiente, puede preparar tés de hierbas purificadores saludables.

Ayuda de la naturaleza



El abedul, la cereza pero también el diente de león y la alcachofa promueven la eliminación de toxinas y son las plantas ideales para empacar tés purificadores. La eliminación de toxinas se realiza mediante la orina, el sudor y la acción ejercida por el hígado. Estas hierbas son diuréticas y sudan.
Mattioli, el gran médico y botánico italiano del Renacimiento, bautizó al abedul como "El árbol que trata las enfermedades renales". Las hojas y los brotes de abedul contienen flavonoides, que le dan al cuerpo un notable efecto diurético. El abedul ayuda a eliminar los líquidos que se cree que están en el cuerpo. A diferencia de otros diuréticos químicos, las infusiones a base de hojas de abedul no causan la pérdida de grandes cantidades de sales minerales con la orina y no irritan los tejidos de los riñones. El abedul purifica la sangre de las sustancias tóxicas transportadas, como el ácido úrico. La infusión se prepara con 20-50 gramos de hojas en un litro de agua y se puede beber hasta un litro por día.
La alcachofa desintoxica el hígado y reduce el colesterol. Esta planta usa todo, las hojas, el tallo, la raíz y las inflorescencias. La infusión se prepara con 50-100 gramos de hojas y / o raíces del tallo en un litro de agua. Tomar tres tazas al día, preferiblemente antes de las comidas. Hoy los extractos de alcachofa están presentes en la composición de muchos medicamentos debido a su acción medicinal sobre el hígado y el metabolismo.
El diente de león se beneficia de propiedades depurativas, estimula la funcionalidad de la bilis, los riñones y el hígado. Es muy diurético y, por lo tanto, su ingesta está indicada en el caso de retención de agua, hipertensión y celulitis. La infusión se prepara con 30-50 gramos de hojas en un litro de agua, para beber durante el día.
La cereza es nutritiva y curativa. Sus pedúnculos contienen sales minerales y flavonoides. Las cerezas son muy efectivas en los populares tratamientos de limpieza de primavera. Sus pedúnculos, administrados como infusión, constituyen uno de los mejores diuréticos vegetales conocidos hasta la fecha. El cuidado de las cerezas a base de frutas y tés de hierbas de pedúnculos es bueno para los que están sanos y los que están enfermos. Su acción purificante es una de las mejores formas de liberar el cuerpo de impurezas acumuladas en los meses de invierno y tonificarlo durante el verano.

Cómo y cuándo preparar tés herbales purificadores



Los tés purificadores se preparan tomando tres cucharadas de la mezcla y colocándola en un recipiente, luego vertiendo agua caliente sobre el punto de ebullición. Deje que la infusión descanse y se enfríe en un recipiente tapado para evitar que las esencias y otros componentes se volatilicen con vapor.
Mezclar diferentes tipos de plantas en el mismo té de hierbas puede tener efectos positivos, si se combinan de manera adecuada. Es importante conocer su composición química y sus diferentes propiedades. La mezcla de varias plantas tiene la ventaja de atenuar los posibles aspectos negativos de cada una, por ejemplo, el diente de león es amargo, el abedul es más dulce. Pero no siempre es necesario mezclar más plantas. Solo uno usado apropiadamente puede producir mejores resultados que una mezcla de plantas diferentes, si estas últimas no se combinan de la manera correcta.
Los tés purificadores se pueden tomar en cualquier época del año, pero el tiempo indicado es a principios de la primavera. En el invierno, la dieta pobre en frutas y verduras frescas provoca una acumulación de residuos metabólicos en el cuerpo que pueden eliminarse con una o más plantas tratadas previamente. Los tratamientos purificadores deben durar al menos una semana. Durante el tratamiento es necesario seguir una dieta vegetal muy ligera y beber muchos líquidos (agua, jugos de frutas y verduras). Para las plantas como para los medicamentos, es aconsejable seguir los consejos de un especialista y no preferir el método de bricolaje.