Plantas de apartamentos

Como secar flores


Que flores elegir


No todas las especies florales son adecuadas para secarse y transformarse en composiciones y centros de mesa. Cuando decida comprar algo, es mejor elegir entre margaritas, lavanda, rosas, hortensias, mimosa, violetas, cardos, ajo ornamental, hortensias y juncos. Lo importante es no elegir plantas suculentas u otras especies que sean muy hermosas, pero que contengan mucha agua, como tulipanes u orquídeas: el agua contenida en ellas dificulta el proceso de secado. De hecho, a menudo se pudren (solo porque tienen mucha agua) antes de secarse.
Un consejo: también consigue ramitas cargadas de hojas o bayas, que servirán para embellecer y hacer que tus composiciones de flores secas sean únicas. Para este propósito, las ramitas de hiedra, las espigas, las plantas aromáticas, las hojas de roble y otros árboles con hojas anchas son muy adecuadas (no elija ramitas de árboles de hoja perenne, como los abetos). Para crear composiciones más complejas, también recomendamos el uso de musgo, que contiene mucha humedad, y cuyo proceso de secado es bastante lento. Agregar piñas, bellotas u otras bayas hará que cualquier composición que desee preparar sea aún más bella.

La coleccion



Una vez que se han elegido las especies que queremos secar para crear nuestras composiciones, debemos proceder con la colección. También en este caso, hay algunas reglas a seguir, porque la operación conduce a un éxito final. En primer lugar, la cosecha no debe hacerse después de una lluvia o tormenta: las flores que tomaremos de hecho estarán húmedas y llenas de agua, lo que hará que el proceso de secado sea más difícil y que incluso podría pudrirse. Así que elige algunos días agradables y cálidos, después de un tiempo en que no ha llovido. Lo ideal para este tipo de operación es la primavera tardía: las flores disponibles son muchas y de muchas variedades, y la temperatura es adecuada para la cosecha. Ve y recoge las flores preferiblemente en las horas más calurosas de la tarde, cuando la humedad contenida dentro de las flores es mínima. Estas son también las horas en que las flores están en plena floración y las corolas están abiertas: así puede determinar sin ningún problema la presencia de lesiones o manchas oscuras. Es de fundamental importancia prestar atención a las condiciones en que las flores que deseamos recolectar son: no tome muestras que muestren lesiones o manchas, que podrían ser síntomas de ataques de hongos u otras patologías. En el caso de que uno de estos se vea afectado por algún hongo, también lo transmitirá a otros. Para cosechar, use tijeras (mejor si trabaja en jardinería): tenga cuidado de cortar los tallos, dejándolos largos. Esto facilitará la posterior operación de secado.

El secado



Una vez recogidos, deben secarse. Existen varias técnicas para hacer esto, y algunas son adecuadas para un entorno hogareño. El primero es el más conocido y consiste en colgar las flores hacia arriba. Primero debe quitar las hojas a lo largo del tallo, luego dividir las flores en pequeños racimos (aproximadamente siete u ocho flores cada una). Los ramos se deben atar con un hilo de paja o rafia: este material permite atar las flores con fuerza sin arruinar los tallos. Los racimos deben colgarse en una habitación fresca y seca sin demasiada luz. Es esencial el hecho de que están colgados boca abajo: de esta forma los pétalos permanecerán planos y evitarán que se arruinen. Atención: muchos piensan que para secar los diversos tipos de flores es mejor exponerlas a la luz solar directa. En realidad, este es un procedimiento incorrecto, que arruinará las plantas y hará que se sequen sin secarlas. De hecho, los tipos de flores así secas serán inutilizables para composiciones y otros usos, porque no serán manejables.

Cómo secar flores: secar con arena



El procedimiento para secar flores explicado anteriormente es sin duda el más simple: pero si lo prefiere, también es posible secar las especies que más nos gusten con otro sistema. En este caso, debe obtener una caja grande que contenga las flores (preferiblemente lata) y arena (mejor si está bien). La arena debe colocarse en el fondo de la caja, formando una capa de unos centímetros de altura. Arriba deben colocarse las flores, que deben cubrirse con más arena. La caja debe colocarse al sol (o en un radiador) durante un par de días.
Para flores pequeñas o pétalos sueltos (que se pueden usar para crear ropa de fragancia y put-pourri), otra técnica es insertarlos entre las páginas de un libro bien cerrado, que actuará como una prensa y, en unos días, se secará. Los pétalos a la perfección.