Jardín

Cultivo de azafrán


Azafrán


Azafrán: un cultivo que se está volviendo cada vez más popular en Italia, y en el que cada vez más personas luchan.
Veamos cómo es posible cuidar estas plantas.
Las plántulas de azafrán nacen de los bulbos, que deben plantarse en la primavera. En el otoño, la cosecha será posible en su lugar.
Antes de plantar los bulbos, preparamos el suelo, al menos tres semanas antes de la fecha programada de siembra: de esta manera, la tierra tendrá la oportunidad de tomar los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plántulas.

Cultivo



Para un cultivo correcto, el suelo debe cavarse y fertilizarse con estiércol (la excavación debe tener al menos treinta centímetros de profundidad). Se recomienda elegir un suelo de drenaje, para evitar el estancamiento del agua, lo que podría hacer que los bulbos plantados se pudran, eliminando así la posibilidad de obtener una cosecha satisfactoria. Las mismas bombillas, al momento de la compra, deben revisarse escrupulosamente: elija bombillas que no presenten heridas o heridas, que podrían ser síntomas de un ataque de hongos o parásitos. Si incluso una bombilla resulta enferma, podría enfermar a todos los demás. Hacia finales de mayo, cuando las temperaturas son más cálidas, se pueden plantar los bulbos comprados. En primer lugar, es necesario cavar agujeros de unos diez centímetros de profundidad: se debe dejar la misma distancia entre una bombilla y otra y entre las diferentes filas. Inserte los bulbos y cúbralos con tierra: luego proceda con un ligero riego. Los bulbos también se pueden cultivar en macetas. En este caso, se recomienda elegir macetas de terracota (que, en comparación con el plástico, favorece la oxigenación del suelo y las raíces) y colocar piedras en el fondo de la maceta para garantizar el drenaje del agua.

Crecimiento



El azafrán no necesita muchos tratamientos intermedios: no teme a las bajas temperaturas ni a las altas temperaturas. Sin embargo, es bueno limpiar con frecuencia el suelo en el que se han plantado los bulbos, para evitar que crezcan malezas que puedan eliminar los nutrientes del azafrán. Esta operación se llama "deshierbe" y se puede hacer a mano (arrancando las plantas del suelo, cuidando también de quitar las raíces) o con un rastrillo especial. Tenga cuidado, en este caso, de no dañar los brotes de azafrán. Atención al uso de productos químicos: el azafrán es una planta delicada desde este punto de vista, y es bueno evitar los herbicidas, pesticidas y otros productos no orgánicos. En cuanto al riego, debemos proceder con precaución, rara vez regando las plántulas, solo cuando el suelo está seco. El azafrán no quiere mucha agua, y se debe tener cuidado de no mojar las hojas al regarlas, sino solo las raíces. Por esta razón, si es posible, para el cultivo de azafrán puede ser útil establecer un sistema de riego por goteo, de modo que cada planta tenga exactamente la cantidad de agua necesaria para el crecimiento.
Si el suelo se ha preparado adecuadamente antes de plantar los bulbos, las plantas de azafrán no necesitan más fertilización: su crecimiento ocurre de forma muy natural.

Cosecha y secado



Las plantas de azafrán están listas para la cosecha cuando la flor con el característico color púrpura ha florecido, con el pistilo rojo. El período de cosecha va desde finales de septiembre hasta finales de octubre en las zonas más cálidas (todo depende de la temperatura).
La recolección es una operación bastante simple: las flores de hecho se recolectan a mano, y en unas pocas horas es necesario extraer el pistilo, que debe secarse y luego usarse en el sector alimentario. Se recomienda cosechar las flores antes del amanecer: de esta manera, se anticipará la apertura de la flor, lo que hará que el pistilo absorba la humedad, retrasando o comprometiendo el proceso de secado. Para secar los pistilos (llamados "estigmas") es suficiente envolverlos en un paño y dejarlos expuestos a la luz solar. El lienzo evitará que el sol queme la especia, haciendo que se seque fácilmente. Una vez secos, los pistilos deben almacenarse en recipientes de vidrio especiales (disponibles para su compra en tiendas especializadas en artículos para la agricultura) para su uso en el sector alimentario.

Cultivo de azafrán: enfermedades


Cada vez más personas están comenzando a cultivar azafrán para obtener un rendimiento económico, garantizado por el alto precio de venta de esta especia, que ronda los ocho euros por gramo en el mercado. Por lo tanto, es una actividad rentable: para llevarla adelante con éxito es necesario tener mucho terreno disponible y el tiempo necesario para poder llevar a cabo todas las operaciones de la mejor manera posible. Si la porción de tierra es grande, será necesario prestar atención a los ratones y otros roedores, verdaderos enemigos de los bulbos de azafrán. Por esta razón, la operación de desmalezado será particularmente importante, ya que van a destruir las madrigueras de estos animales. Pero el azafrán también se ve afectado por otras enfermedades y parásitos. Especialmente algunas especies de hongos hacen que el bulbo se marchite antes de que nazca la flor: por esta razón, puede ser útil tratar los bulbos con productos orgánicos apropiados antes de plantarlos.