Jardín

Arboles ornamentales


Arboles ornamentales


Los árboles ornamentales son especies con un alto valor paisajístico y ornamental que se utilizan para decorar parques, jardines o como borde de avenidas. Estas son plantas muy extendidas debido a su adaptabilidad a diferentes condiciones climáticas y radiación solar; prefieren suelos húmedos con buen drenaje, composición múltiple y enriquecidos con fertilizantes ricos en nutrientes. Dependiendo de las especies consideradas, pueden alcanzar dimensiones muy grandes. Existen infinitas variedades de árboles ornamentales, especies caracterizadas por una floración espectacular, otras capaces de producir frutos sabrosos y jugosos, otras aún tienen hojas con variedades cromáticas particulares y únicas. Vemos juntos a los más extendidos y amados.

Magnolia


Magnolia es uno de los árboles ornamentales más amado, muy apreciado por su abundante floración. Tiene una corona muy ancha, en forma de cono, que se inserta en un tallo erecto que puede alcanzar hasta 25 metros de altura. Las hojas son grandes, elípticas, alternas, con una consistencia coriácea y un color verde intenso en la parte superior, mientras que con un color más oscuro en la página inferior. Las flores son grandes, blancas o amarillas, con pétalos carnosos y suaves y fragantes. Los frutos son similares a los conos de pino de color oscuro, que contienen semillas rojizas. Prefiere suelos con una composición neutra o ácida, bien drenados, ricos en sustancias orgánicas y enriquecidos con humus y turba. Requiere una exposición a pleno sol, incluso bajo los rayos directos, y no tolera climas fríos o incluso peores heladas tardías.
Ama los climas templados y cálidos. Es aconsejable realizar ciclos de fertilización al menos dos veces al año, con fertilizantes ricos en nitrógeno.

Velocidad



Aún hablando de plantas ornamentales, no se puede hablar de Tasso, un árbol perteneciente a la familia Taxaceae. Es una conífera de hoja perenne, de crecimiento lento, con un tallo erecto que puede alcanzar los 20 metros de altura. Su corteza es de color marrón a rojizo, que se vuelve gris en la vejez y tiende a pelarse. Las hojas son pequeñas, alargadas y brillantes, de color verde oscuro en el lado superior y verde claro en el lado inferior; Son extremadamente tóxicos. El follaje tiene una apariencia redondeada, es muy grueso y a menudo tiene un desarrollo no armónico. Los frutos son bayas rojas, pequeñas, brillantes; son muy tóxicos y pueden ser letales si se ingieren. El Tasso también tiene propiedades medicinales, si se trata adecuadamente para aislar el taxol, una sustancia venenosa contenida principalmente en los brotes.
Las principales propiedades fitoterapéuticas son:
- antiespasmódico
- expectorante
- purgante
- antirreumático
Prefiere suelos bien drenados y ricos en minerales, con tendencia neutral.
Es aconsejable fertilizar al menos una vez al año con fertilizantes granulares de liberación lenta. Está acostumbrado a estar en lugares soleados, incluso directamente golpeado por los rayos del sol; pero no sufre si está en áreas de semi sombra. No requiere riego, excepto durante los meses cálidos, cuando es suficiente humedecerlo una vez al mes para evitar el estancamiento del agua que podría causar el deterioro de las raíces.

Endrino



La ciruela en flor es sin duda uno de los árboles ornamentales más utilizados. Es un árbol perteneciente a la familia de las rosáceas. Es una planta muy robusta y exuberante, con un tallo erecto, cuya altura puede alcanzar hasta 8-12 metros. Las hojas son de tamaño mediano, alargadas y con un margen continuo, de color verde oscuro. Las flores son dobles, morfológicamente similares a las rosas, de blanco a rosa. Presenta abundantes flores, con una apariencia encantadora. El fruto es una drupa con una consistencia carnosa que no se abre espontáneamente para emitir la semilla. Requiere un suelo húmedo y bien fertilizado, con excelente drenaje, para evitar el estancamiento del agua que podría dañar las raíces. Prefiere una ubicación muy brillante, incluso con exposición directa a la luz solar. Teme mucho a las corrientes de aire. Requiere riego constante, especialmente en los meses cálidos, para mantener el suelo húmedo. Es aconsejable fertilizar al menos cada dos años, utilizando fertilizantes a base de arcilla con turba y estiércol, para garantizar un suministro adecuado de fósforo y potasio.

Roble rojo



El roble rojo es un árbol perteneciente a la familia Fagaceae, con un tallo imponente que puede alcanzar una altura de 25-30 metros. Tiene una corteza gris lisa, atravesada por numerosos surcos. Las hojas son elípticas, ovales, redondeadas, con lóbulos poco evidentes, verde oscuro y opaco en la parte superior, mientras que en la inferior tienen un color parduzco y están cubiertas de mechones de pelo.
Las flores masculinas tienen un color pendular y de color amarillo verdoso, mientras que las femeninas son insignificantes y muy poco llamativas. Los frutos son bellotas encerradas en una cúpula. Requieren suelos mixtos que no tienen un componente de piedra caliza; Es preferible que no se coloquen cerca de otros árboles, sino que permanezcan aislados para expandirse libremente. Prefieren áreas soleadas y llenas de luz, ya que temen a la sombra, incluso si no viven bien en presencia de climas excesivamente cálidos o secos. Muy resistente a bajas temperaturas: hasta -20 grados. Es aconsejable regar al menos una vez al mes y solo durante las primeras etapas de la vida del árbol, luego, para especímenes adultos, el agua de lluvia es suficiente. La fertilización es recomendada por fertilizantes enriquecidos con estiércol maduro o humus que deben agregarse a productos específicos para árboles altos. El procedimiento debe repetirse dos veces al año.