Jardín

Plantas trepadoras al aire libre


Plantas trepadoras al aire libre


Estas son muestras bastante resistentes a los cambios de temperatura, que han desarrollado mecanismos para adaptarse a condiciones de vida extremas, dado que no se pueden mover de donde están.
En general, es aconsejable no dejarlos en macetas, sino enterrarlos, para permitir que se desarrollen de la mejor manera.

Clemátide


Es un planta trepadora herbácea al aire libre, adecuada para cubrir pérgolas, paredes o espalderas. Tiene tallos delgados y una consistencia semi-leñosa.
Las hojas son de color verde oscuro, con o sin pecíolo, cubiertas con un plumón grueso y blanquecino. Las flores son grandes, muy vistosas, con una corola que consta de 7 pétalos alargados y separados, de un color que varía entre rosa, morado, lila y azul.
Requiere suelos suaves, frescos y bien drenados. Prefiere áreas extremadamente soleadas, incluso con exposición directa a la luz solar, lo que favorece la floración.
Tiene una buena tolerancia también hacia temperaturas rígidas, pero teme al viento, mientras ama los ambientes húmedos. Se debe regar constantemente y regularmente, especialmente en los meses cálidos, sin humedecer excesivamente el suelo para evitar el estancamiento del agua, que es muy peligroso para las raíces. Es aconsejable fertilizar la planta con frecuencia: al menos dos veces por semana durante la primavera y el verano, utilizando fertilizantes específicos para las plantas con flores.

Flor de la pasión



Es uno de los plantas trepadoras árboles de hoja perenne, cuya altura puede alcanzar hasta 7 metros. Presenta tallos leñosos de un color verde intenso que tiende al marrón. Las hojas pueden ser simples o lobuladas, con un borde continuo, de un color verde intenso. Las flores son vistosas, de color púrpura, con pétalos grandes evertidos, con órganos reproductores muy evidentes en el centro. Los frutos son bayas de color ovoides o alargadas que contienen una gran cantidad de semillas. Requiere un suelo suave y bien drenado, enriquecido con turba y arena, mientras que es preferible evitar los suelos arcillosos. La planta debe regarse abundante y regularmente, lo que le encanta la humedad, incluso si es esencial para evitar la presencia de agua estancada. Es útil fertilizar el suelo a menudo: al menos una vez a la semana, con fertilizante líquido rico en potasio y bajo en nitrógeno.

Madreselva



Es una planta de crecimiento arbustivo con un desarrollo imponente, utilizada para espesar setos y bordes o para cubrir paredes, pérgolas o espalderas. Los tallos son semillas herbáceas o leñosas. Las hojas son de tamaño mediano, alargadas, con márgenes lisos, de color verde intenso. Las flores, muy fragantes, tienen una forma tubular, con pétalos carnosos que tienden a ser amarillos o rojos, y se unen en pares o en inflorescencias.
Los frutos son bayas que, según la variedad, pueden tener propiedades diuréticas o ser venenosas. Requiere suelos frescos, bien drenados, no arcillosos, ricos en material orgánico. Se adapta bien a las zonas soleadas y sombreadas: para un desarrollo óptimo de la planta, es aconsejable mantener la base a la sombra y el follaje al sol.
Necesita riego regular y abundante. La fertilización debe realizarse con abono maduro o fertilizantes granulares de liberación lenta, ricos en fósforo y potasio.

Glicinas


Es un arbusto trepador. Tiene un tallo leñoso y nudoso, que se desarrolla verticalmente sobre soportes de soporte. Las hojas son pinnadas y consisten en pequeños folíolos colocados uno al lado del otro en un tallo central, de color verde claro. Las flores se encuentran en inflorescencias en racimo cónico, tienen un color lila que tiende al violeta y son muy fragantes. La floración ocurre en primavera hasta principios de verano. Requiere un suelo suave y bien drenado con una matriz arcillosa y es rico en material orgánico. Debe colocarse en áreas soleadas ya que teme el frío y la humedad excesiva. El agua necesita ser regada con frecuencia durante la temporada de calor porque la planta tiende a secarse debido a la deshidratación.

Vidas canadienses



Es una planta arbustiva perteneciente al género. enredaderas desde afuera Tiene un tallo leñoso de tamaño mediano. Las hojas son grandes, de forma lobulada, de un color verde intenso. Las flores son muy pequeñas, de color blanco que tiende a amarillento y rosa pálido, no son muy vistosas y tienen una vida corta. Los frutos son bayas redondas con colores brillantes: rosa, morado y azul. Requiere suelos suaves y bien drenados, posiblemente enriquecidos con turba y humus. Le encantan las zonas soleadas, incluso si no tolera la exposición directa a los rayos del sol.
Prefiere climas templados o cálidos, pero también se adapta a bajas temperaturas, siendo una planta muy resistente y extremadamente extendida. Para especímenes jóvenes, se recomienda proceder con un riego regular y constante, al menos una vez a la semana durante los meses cálidos; mientras que el agua de lluvia es suficiente para plantas adultas. Es aconsejable fertilizar la planta con fertilizantes de liberación lenta.