Bonsai

Bonsai de carmona


Bonsai de carmona


El Bonsai Carmona, también llamado tei de Fukien o té coreano, es una pequeña planta de hoja perenne, nativa de China y muy extendida en los países del sur de Asia. Dependiendo del tamaño del follaje, está presente en dos variedades: Carmona microphylla y Carmona macrophylla.

BREVE HISTORIA Y CARACTERÍSTICAS


Hoy, Carmona llega a Italia solo como bonsai y es particularmente apreciada por sus formas proporcionadas, ya que las hojas pequeñas se adaptan perfectamente a la estructura miniaturizada del tronco. Sin embargo, el arbusto puede alcanzar en la naturaleza incluso diez metros de altura y comenzó a importarse a nuestro continente hace unos 150 años, principalmente en países cálidos, con fines ornamentales en la formación de parques públicos. Especialmente en el pasado, el Carmona también fue objeto de interés comercial debido a su madera, que es particularmente valiosa y adecuada para la construcción de herramientas y ruedas; Actualmente, la planta se utiliza en Filipinas para obtener una bebida de té de reemplazo de sus hojas.
Desde el punto de vista estructural, el bonsai de Carmona tiene ramas retorcidas, una corteza de color marrón grisáceo, áspera en especímenes maduros y hojas sésiles de pequeño tamaño, de forma ovalada y verde oscuro, brillantes y ásperas al tacto. En primavera produce pequeñas flores blancas, caracterizadas por inflorescencias orillo, panícula y desde el cáliz hasta cinco divisiones; al final del verano produce pequeños frutos redondeados, verdes en el momento del desarrollo y que luego se vuelven rojo púrpura.

EXPOSICIÓN, RIEGO Y FERTILIZACIÓN



El bonsai Carmona se encuentra en el mercado con gran facilidad, pero es un espécimen muy delicado que necesita atención y cuidado constantes. Al ser un arbusto de origen tropical, teme al frío y es adecuado para un clima cálido y húmedo, por lo tanto, se identifica como una planta de interior. No debemos exponerlo a la luz solar directa, ni mantenerlo demasiado cerca de calentadores y fuentes de calor, pero debe colocarse en un lugar muy brillante, donde haya una temperatura entre 15 ° y 24 ° C. Desde la primavera en adelante Se puede colocar en el jardín o en la terraza, pero durante la temporada de calor es bueno colocarlo en un lugar protegido y a la sombra.
La escasez de agua es una de las principales causas de mortalidad de Carmone, por lo tanto, el bonsái debe regarse con abundancia y regularidad, teniendo cuidado de llevar a cabo la operación en las horas de la tarde. Dado que el apartamento tiende a ser un lugar seco, debe asegurarse de que el suelo siempre esté un poco húmedo y se recomienda, en días calurosos, rociar las hojas con agua destilada. Sin embargo, dado que a la planta no le gusta el agua estancada, es necesario mantener el drenaje bajo control y no dejar agua estancada en el platillo, esperando que el suelo se seque entre una operación y otra. La mejor técnica para regar es, sin duda, la técnica de inmersión, colocando el jarrón en un recipiente grande lleno de agua hasta el borde; teniendo cuidado de no mojar las hojas, la planta debe extraerse cuando la superficie del suelo esté uniformemente húmeda y dejarse escurrir durante unos minutos.
Para restaurar los nutrientes necesarios para un crecimiento adecuado, que tienden a agotarse rápidamente en la cantidad limitada de suelo de un bonsái, en primavera y verano, se deben realizar operaciones de fertilización mensuales, agregando fertilizante líquido al agua de riego y humedeciendo el suelo antes de realizar la operación. Sin embargo, se debe prestar especial atención a las dosis: un exceso de fertilizante puede causar la aparición de coloración amarillenta y manchas en las hojas. En caso de que ocurra este inconveniente, es recomendable reducir a la mitad la cantidad y duplicar la frecuencia de administración o reemplazar el tipo de fertilizante, eligiendo uno con liberación lenta.

RENOVACIÓN Y PODA



Cada dos años, al comienzo o al final del verano, para favorecer el crecimiento de las raíces capilares y corregir la conformación del bonsái, es necesario proceder con el trasplante, reemplazar el vaso y la raíz y reducir la masa de las raíces leñosas. Como la Carmona es una planta con flores, la elección de un suelo franco arcilloso, compuesto por la mitad del suelo universal, para el 20% de turba y el 30% de arena, es particularmente adecuado.
El momento más adecuado para la poda es el comienzo de la primavera, pero no se pueden realizar intervenciones excesivamente incisivas y estresantes durante todo el año. Al realizar una poda de entrenamiento, es necesario usar tijeras específicas (el bonsái de Carmona no tolera el engrapado manual) y, sobre todo, tratar las heridas de las ramas más grandes con crema curativa. En cualquier caso, la poda más aplicada es la de adelgazamiento, que tiene como objetivo eliminar ramas rotas, desproporcionadas o crecidas de manera desordenada, y acortar los brotes demasiado tiempo.

ENFERMEDADES


Los agentes patógenos que generalmente atacan al bonsái de Carmona son parásitos animales como pulgones, cochinillas y araña roja, contra los cuales es aconsejable actuar con prontitud cuando aparecen los primeros síntomas. Dado que las hojas son particularmente sensibles a las sustancias químicas, antes de usar un insecticida, se recomienda actuar manualmente o con la ayuda de un cepillo de dientes, eliminando insectos y manchas o incrustaciones. Para evitar el ataque de parásitos, está particularmente indicada la vaporización del follaje con una solución a base de aceite de pino.